A través de imágenes el me mostró a mi siendo traicionada por demonios.
Crearon una escena convincente para fomentar mi suicidio.
Yo caí en su banal desenlace.
Mi instinto hizo que fuera más importante que la vida que me habían regalado.
Yo no lo hice por lo que todos se imaginan, no fue por amor.
Pero sólo esa razón salvaba mi vida y la vida de quien dije amar o tal vez proteger.
Yo no tenía una misión que comprometiera a ningún ángel que no fuera Andria, Andria se falló a si misma
Falló en todo propósito inicial. Pero no le falló a toda una corte.
Es algo así lo que a él le sucedió.
Y bajo ninguna circunstancia se sabrán los verdaderos hechos. Porque cuando se salva un alma tienes que dar la tuya a cambio.
-Alexandria, jamás te han gustado las almas que viven en agonía por decisión propia y en lo que las convierte. Pero deberías recordarlo por quien fue y no en lo que se convirtió.-
Tras decir palabras tan directas, él se dirigió a mi con su voz profunda, seca, amarga, de aquellas que no han hablado en siglos y que han olvidado el sonido.
"Sabía que lo entenderías, por eso ayudaré a Andria. Sé como no ser rastreado tan bien como ella, sé donde está ahora que me puedes aceptar por quien fui y no por quien soy.
Él (Azth) jamás lo entendió como quise, pero fui una inspiración para que él dejara de ser algo que no le gustaba. Una de las razones por las que Alexandria jamás me a aceptado.
Ella jamás dejaría de ser un guardián, porque se lo prometió a su maestro. No puede entender ningún fundamento que se oponga a una decisión ya tomada, eso la hace hermosa y necia. Algo que un ángel con principios es capaz de entender bajo cualquier circunstancia.
Diles que he de callar cuando el silencio no tenga nombre y cuando los ángeles dejen de soñar con volar. Porque somos libres desde el día en que comenzamos a caminar"
Sin mayor extensión se marchó, sentí un desprendimiento insoluto vago, una enorme tristeza invadió mi alma. Sin llantos, una aceptación me quedó.
