viernes, 18 de enero de 2013

"Llorar es hermoso".- Le dijo Andria.
-Mátame.
-¿Por qué?
-Es mejor que el suicidio.

-Sigue mi voz.
-¿Otra vez tu?
-No, yo soy diferente.
-Continua, concéntrate en mi voz.

Luz.

Puedo ver un río angosto, agua casi cristalina... a pesar  de ver un agua tan limpia y pura no se distingue su profundidad ni su peligro, podría jurar que es de  un lienzo mágico e intocable.

Un árbol enorme, no más alto que yo.
Viejo, grueso y lleno de vida aun.
Sin fin.

Más lejos veo lo que sigue después de un paisaje, no me es relevante: Pasto, flores, cerros, arbustos...

Ahora lo puedo ver a él, inmenso, delgado y fuerte, pelo relativamente corto y largo, castaño casi ondulado.
Tiene una espada brillante, antigua, plata viva.. colores impronunciables dentro de una escala de grises.

La toma con fuerza, se ve liviana en él.
(No lo es)
Comienza a partir y desgarrar el río, él árbol...

  ¿Te puedes imaginar a un río sangrar?
 Es como hacer sangrar a un ángel, impensable, inimaginable e insensato. Impuro.

 Él no se detenía.  Vi al árbol incluso llorar... sangraba cada vez más.

... Hasta que él se detuvo.

- Hazlo tú.
-No tengo Es....

Veo mi mano, yo también tengo una.
Me veo diferente, sé que soy yo.

No lo pensé, solo actué hasta que me cansé.

Paré y pestañeé.
Todo volvió a ser un cuadro perfecto.
Arruinarlo sería  impensable, inimaginable e insensato. Impuro.

Él se me acercó.
Sonríe.
Me besa la frente...

Abro mis ojos alguien besa mi frente... "él".

Él se ah ido.





lunes, 14 de enero de 2013

Sigue mi voz.
Ese es tu árbol.

Eramos dos.
Combatíamos ocasiones desiguales.
No por ser menos que el otro, sino porque eramos diferentes.
Amar es igual que odiar.
¿Puedes notar realmente la diferencia?
Entonces no eres ni El ni Ella.
Es aquí donde nuestra lucha,
comenzó y terminó.